Hoy he devuelto éste pequeñuelo a su estante... donde lo he abonado, y donde evolucionará con ganas.
He comprobado que -seguramente debido al abuso de los dos trasplantes en mes i medio- ha perdido parte del follaje. Pero espero que Olivo como es, sea fuerte y tire para adelante...
Hoy he hecho un pindo -prácticamente poda- a éste pequeñuelo... para repartir vigor y energías, y que las ramas más largas no se hagan más fuertes.
No he hecho una limpieza profunda de ramas mal posicionadas... puesto que en casos como el del Olmo, esperaré a que se desnude para elegir dejando sólo aquello que pueda servir para el diseño.
De tant en tant, toca pinçar per a repartir energies... i afavorir les parts més febles. A banda de retornar la forma en el cas de arbres que estiguin més avançats...