Se la llama GORG DE NAFRE



Sorprende encontrar en un entorno tan seco como el pueblo de Copons un refrescante salto de agua. Efectivamente, en Copons se nota que hemos abandonado la Catalunya húmeda y nos adentramos en la Catalunya seca, ya que estamos muy cerca de la Plana de Lleida. Aún quedan bosques, pero húmedo no es un adjetivo que nos venga a la mente cuando pensamos en la zona. La población es pequeña y excepto por el ruido de alguna maquinaria agrícola o algún vecino que nos saluda, silenciosa.
Pasado la Plaça de Ramón Godó y tras pasar bajo unos arcos saldremos del pueblo por el lado oeste. Dejaremos atrás el asfalto y caminaremos por un camino que corre, bajo los árboles, en paralelo a la riera de Veciana. Al poco nos encontraremos con una fuente y unos 100 metros más adelante llegaremos al Gorg de Nafre. Se trata de una cascada de unos 4 o 5 metros de altura que cae entre el musgo y los helechos en una charca de otros 10 o 15 metros de diámetro.